Rommel

La terapia con Rommel sigue su curso . Lo mejor de todo , es que me he olvidado ya de la bolsita de premios ,y vamos por la calle y por las plazas conociendo a perros. Ya no reacciona apenas como hacia antes con los perros pequeños y medianos, aunque aún estamos trabajándole la reactividad a perros grandes.

Aun tiene miedos, ruidos o movimientos que es imposible predecir ( alguien que arrastra una silla de metal… pega un bote com un gato…). Al salir de casa, los 5 primeros minutos va tenso ( no tanto como antes claro..)  Quien mas nota el cambio , soy yo. Cuando lo llevo a pasear mas holgadamente, hay veces que  he flipado con las señales de calma que el ofrece a otros perros al acercarse ( curva, el otro perro reacciona, romel se pone a olisquear el suelo o mira para otro lado y finalmente se huelen y se va..)

He recomendado los servicios de Xila’s por el barrio, pero hay gente muy reacia a no castigar, me acusan de blandengue.

Si no esta arreglado ya, lo atribuyo mas a su caracter especial (o sus vivencias anteriores, ya que lo adopté del CAAC de Barcelona y no sabemos su pasado), a nuestra situacion, a que el primer año que lo tuvimos los paseos, creo, que fueron incorrectos ( pelota a punta pala, excitacion total y regañar y corregir si ladras  a otro perro …) etc etc…por cierto llevo meses sin practicamente tirarle la pelota.

Rommel

Bali

Bali fue un perro adoptado hace 4 meses, por nuestra situación en casa, queríamos un perro tranquilo, pero solo llegar a casa, nos dimos cuenta que Bali tenia muchos problemas. Aparte de ser muy joven tenia un nivel de estrés muy alto, no paraba quieto ni un segundo, todo lo rompía, nos martirizaba constantemente y la cosa iba a peor, hasta que decidimos contactar con Sonia, una educadora canina para que nos ayudara a entender la situación. El proceso fue difícil porque Bali no es un perro muy fácil y nosotros lo estábamos pasando fatal, la situación se nos iba de las manos, a través de las sesiones poco a poco y con mucha paciencia Bali fue mejorando  y ahora es cuando mas lo notamos, lo que nos ayudo es a darnos cuenta que con nuestras reacciones y comportamientos lo único que conseguíamos era reforzar su actitud negativa y no le ayudábamos. A entender el porque hacía lo que hacía y como debíamos reaccionar. Bali va mejorando, ha cambiado bastante, aunque queda mucho trabajo por hacer y sigue con algunos miedos pero aplicando lo que aprendimos los vamos superando y nos ayuda las pautas que nos dió Sonia. Bali se ve feliz que es lo importante y ya empezamos a ser una familia en la que todos pasamos buenos ratos

Bali

Txaka

Al cambiar de domicilio, nuestra perrita ladraba cada vez que se quedaba sola, y eso se convirtió en un problema tanto para nosotros como para la comunidad de vecinos. No sabíamos que podíamos hacer ni como tratarla para que dejara de hacerlo.
Muy agobiados por ello, un día acudí a Xila’s boutique y conocí a Sonia. Ella me recomendó hacer una clase de educación canina, así que quedamos un día, vino a nuestra casa y rápidamente diagnosticó el problema de nuestro perro.
Fue algo increíble, ya que nos hizo entender que el problema no lo tenia nuestra perrita si no nosotros, simplemente con un cambio de actitud nos ayudó a tratar este problema que tanto nos agobiaba y lo más importante para nosotros: hacia sentir bien a nuestra perrita, reforzaba cada acción positiva que hacia y en todo momento el perro estaba contento.
Lo que realmente fue alucinante es que en sólo dos días siguiendo todas sus pautas, comenzamos a ver los resultados de sus clases, y en tan solo unos días mas, Txaka dejó de ladrar cada vez que se quedaba solita.
La verdad es que nos quedamos muy sorprendidos con sus clases, y cada vez que nuestra perrita ve a Sonia la saluda euforicamente, cosa que demuestra que el perro tiene muy buen recuerdo de ella.
Recomendaría a todas las personas que tengan algún problema con sus perros que hablara con Sonia, ya es una autentica profesional, trata los problemas de los animales con refuerzo positivo, el perro disfruta siendo educado y el resultado es muy satisfactorio.
Txaka

Nuk

Adoptamos a Nuk con tres semanas, lo separaron muy pronto de su mamá así que desde pequeñito ha sido un perro muy miedoso tanto con perros como con personas y a nosotros nos resultaba muy difícil entender qué le sucedía en cada momento y encontrar la manera de ayudarlo.
Los paseos con Nuk eran batallas constantes, cada vez que se cruzaba con un perro se ponía a ladrar como un loco y no había manera de sacarlo de ese estado, lo mismo sucedía si le decía algo alguna persona o intentaban tocarlo. Nuk iba por la calle pendiente de todo lo que se movía por si podía suponer una amenaza tanto para él como para nosotros, no era el típico perro que va husmeando por la calle y descubriendo cosas nuevas con su olfato ni conociendo a nuevos amiguitos. Él se limitaba a tirar hacia el parque y hacia a casa que eran sus lugares seguros, tenía tanto miedo que ni siquiera levantaba la pata para hacer pipí con casi un año y medio…

Creíamos que Nuk no podía seguir así, lo pasaba realmente mal y no queríamos ni pensar en darlo a otra persona, así que nos pusimos en contacto con varios educadores antes de conocer a Sonia, pero las pautas que nos daban tan solo servían para alejarnos más de él y que dejara de confiar en nosotros.

Conocimos a Sonia por casualidad, un día pasábamos por al lado de su tienda y vimos que también ofrecían servicios de educación, así que decidimos entrar a preguntar. Si habéis contactado alguna vez con algún educador, sabréis que normalmente te ofrecen un precio cerrado de unas diez sesiones sin ni siquiera saber si tu perro va a necesitar más o menos sesiones. Una de las cosas que nos gustó de Sonia fue que ella no te ofrece un precio cerrado, tan solo pagas las sesiones que necesitas y sobre la marcha, si en la tercera sesión tus problemas estan solucionados, ya has acabado con la educación de tu perro.

A partir de entonces empezamos a trabajar con ella, y grácias a sus pautas conseguimos que poco a poco los paseos fueran cada vez más agradables y Nuk fuera ganando confianza en él mismo y en nosotros. Ahora durante los paseos no hay olor que se le escape, ya levanta la patita y más aún empieza a tener interés por otros perritos. Aún nos falta tiempo para que acabe de perder todo su miedo pero la mejora es muy notable y sabemos que algún día lo conseguiremos.
Así que como podéis intuir es una educadora muy recomendable.

Tan solo un último apunte: para aquellos escépticos que os habéis planteado alguna vez tirar la toalla deciros que cualquier “problema” por complicado que parezca puede solucionarse, tan solo hace falta querer hacerlo y encontrar a la persona adecuada para que nos ayude.

Os dejamos una foto de Nuk para que veáis lo feliz que és ahora.

Nuk

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Fermín siempre ha sido un perro con muy asustadizo. Pero su miedo creció muchísimo después de una muy mala experiencia con otro perro. Desde ese episodio Fermín no quería pasear, sólo salir a hacer sus necesidades y volver cuanto antes a casa. Y si le forzábamos a estar fuera veíamos que no disfrutaba, que lo pasaba mal. Y así todos lo pasábamos mal. Y no sólo eso. Se volvió muy desconfiado con la gente y especialmente de los niños. Y por supuesto de los otros perros. Así fue como pedimos ayuda a Xila’s.
Sonia nos dio las pautas clave para ayudar a Fermín a ganar confianza poco a poco y a disfrutar cada vez más de sus paseos, haciendo de “perro” con todas sus letras. Olisqueando, investigando, descubriendo cosas nuevas… Su miedo le había hecho olvidarse de lo divertido que era salir a la calle.
Aún nos queda mucho trabajo con Fermín, continúa siendo miedoso con las personas y otros perros, pero ver lo contento que se pone cuando vamos a salir y que cuando está fuera no quiere volver, nos ha hecho darnos cuenta que todo es reversible, sólo hay que saber cómo hacerlo. Y Sonia lo sabe.
Nuestra experiencia ha sido muy satisfactoria así que recomiendo 100% el trabajo de Xila’s.

Fermín