Positivizar en perros: por qué es un error y qué hacer en su lugar

11/09/2025

comment Sin comentarios

by

Positivizar en perros: por qué es un error y qué hacer en su lugar

 

En este artículo vamos a explicar por qué hablar de positivizar es un error, qué significan realmente los términos técnicos como refuerzo positivo, castigo positivo, habituación o desensibilización, y qué debes hacer para ayudar a tu perro de manera correcta.


Qué significa “positivo” en el aprendizaje canino

En psicología del aprendizaje y educación canina:

  • Positivo no significa “bueno”.

  • Positivo significa añadir algo.

Ejemplos:

  • Dar una chuche cuando el perro se sienta → refuerzo positivo (añado algo que le gusta para que repita la conducta).

  • Dar un tirón de correa o un grito → castigo positivo (añado algo desagradable para reducir la conducta).

👉 Por tanto, decir “positivizar el transportín” no tiene sentido técnico. No es convertirlo en “bueno”, sino trabajar con metodologías adecuadas.


Transportín y otros objetos: habituación vs. desensibilización

Antes de trabajar con un transportín (o cualquier otro estímulo), lo importante es saber qué significa para tu perro:

  1. Si es desconocido → toca habituar.

    • Se trata de que el perro se acostumbre poco a poco, de forma agradable, a algo nuevo.

    • Ejemplo: dejar el transportín abierto, con juguetes dentro, y permitir que lo explore libremente.

  2. Si genera miedo o rechazo → toca desensibilizar.

    • Se trabaja con una jerarquía de aproximaciones muy graduadas.

    • Paso a paso, el perro pierde el miedo, sin forzar y sin ansiedad.

    • Aquí se puede usar contracondicionamiento (asociar la presencia del transportín a experiencias agradables), pero nunca de golpe ni forzando.

👉 Lo importante: no se positiviza nada. Se habitúa o se desensibiliza según el caso.


El error de los premios “a lo loco”

Mucha gente piensa que basta con meter salchichas dentro del transportín para que el perro entre feliz. Pero:

  • Si el perro tiene miedo real, no comerá.

  • Si lo fuerzas o te saltas pasos, solo aumentará su ansiedad.

  • El problema no es “que los premios no funcionen”, sino que no estás aplicando el proceso adecuado.

El refuerzo positivo es una herramienta potentísima, pero hay que usarla bien: adaptada al perro, a su motivación y a su estado emocional.


El perro decide qué le gusta (y qué no)

Un punto clave: no podemos decidir nosotros qué le gusta a nuestro perro.

  • Un Malinois probablemente preferirá un mordedor antes que una salchicha.

  • Un Labrador seguramente se motivará más con comida que con un juguete.

  • Cada perro tiene sus preferencias y su carácter.

👉 Tu trabajo no es “positivizar” nada, sino identificar qué motiva a tu perro y usarlo para reforzar conductas deseadas o para superar miedos.


Por qué no puedes ser autodidacta con un perro

Es común que muchas personas prueben cosas leídas en internet: hoy una chuche, mañana un tirón de correa, pasado un spray de agua… El problema es que:

  • Cada intento fallido confunde más al perro.

  • A veces incluso empeora el problema (más miedo, más ansiedad, más desconfianza).

  • No es lo mismo experimentar con una web o un objeto que con un ser vivo que siente y recuerda.

Por eso, lo recomendable es formarse bien o acudir a un profesional antes de probar con tu perro técnicas que no comprendes del todo.


Conclusión: olvida el “positivizar”

En educación canina, no existe el positivizar.

Lo que sí existe es:

  • Habituación (cuando algo es neutro o desconocido).

  • Desensibilización (cuando algo da miedo).

  • Refuerzos positivos y negativos.

  • Castigos positivos y negativos (que no tienen nada que ver con “bueno” o “malo”).

🔑 No se trata de usar palabras bonitas, sino de aplicar ciencia y metodología. Tu perro no necesita que “positivices” nada, necesita que trabajes de forma estructurada, amable y adaptada a sus emociones.

Deja un comentario